domingo, diciembre 28, 2014

Aparición II

Creo que el genio anda por aquí otra vez, lo intuyo. Hay ciertas señales inconfundibles.

Aparición

Y de repente apareció ante mi iluminado y con una túnica blanca como única indumentaria. Como todos los genios, me dijo lo típico, que pidiera tres deseos. Lo hice, siguiendo sus instrucciones y aquí estoy, esperando..., no me dijo cuándo ni si se cumplirían, pero si me comentó algo de que lo importante es creer.

domingo, octubre 26, 2014

El fin de los tiempos.

En los albores de la humanidad erase una vez un par de seres humanos que transitaban cada uno por una parte del territorio donde ambos habitaban, sin conocerse, sin ni siquiera verse, sin saber nada el uno del otro.

Un día, sorprendentemente,  fueron atrapados por la cinemática del universo para que, teniendo en cuenta las circunstancias existenciales y vitales de ambos, se juntaran al azar.

Uno de los seres humanos tenía un apéndice que colgaba de su entrepierna, al que se unían como si fuera un accidente, una especie de vejigas o bolsas, dos.

El otro ser humano tenía una incisión hacía dentro, bastante profunda al parecer, en la entrepierna también.

Eso, les diferenciaba básicamente, al uno del otro, luego se fueron descubriendo algunos otros aspectos que sumaban a su diferencia.

El humano, vamos a llamarle Dentro (por la incisión) a partir de ahora, había almacenado en todo el tiempo que había estado solo, algunos víveres preventivos, sin saber muy bien por qué.
En cambio el humano, vamos a llamarle Fuera ( por el apéndice y vejigas) a partir de ahora, había perdido y gastado todo lo que algún día tuvo.

Se conocierron sin venir a cuento, el tercer día ya estaban discutiendo, salvaron obstáculos, siguieron discutiendo, saltaron montes, se destrozaron, se recompusieron, se gastaron los víveres preventivos de Dentro y en ese preciso instante, Fuera,  decidió que tenía que partir lejos de allí.

Ya no había víveres y Fuera atisbaba el peligro, visualizando un horizonte secreto,  lleno de víveres solo para él, así que prescindió a toda consta de Dentro que no era capaz de reaccionar a los estímulos, ni auditivos, ni visuales, ni dolorosos, había caído en parada cardiorespiratoria, así tan joven, sin haberse divertido lo suficiente.

Se fue al otro barrio sin más, y Fuera vivió el resto de su existencia viendo espíritus en los rincones de su corazón.

Finito.





jueves, agosto 07, 2014

El fuego

Cuenta la leyenda que quien juega con fuego, al parecer al final, se quema. Pero también es cierto que prender una cerilla es un remedio muy eficaz contra el olor a mierda. Que contrariedad, algo que puede hacer daño y que también sirve para algo positivo y aliviador. Cosas como estas suceden a cada rato en la cotidianidad del transcurso de la vida. ¿ Qué se debe hacer?, no olvidemos que para prender un fósforo es necesario una cierta destreza. Recuerdo aquel día que prendía una y otra vez los fósforos de una caja de esas de cocina, eran de madera y de muy mala calidad o bien estaban pasados, ninguno prendía a la primera. Para no dejar rastro, yo metía los fallidos en la caja, mi estado de ánimo era cada vez mas ofuscado y nervioso, al ver que no se cumplía mi objetivo, el caso es que tanto va el cántaro a la fuente que al final se rompe, y cuando por fin conseguí prender uno, en acto involuntario lo introduje encendido en la caja de cartón llena, llevada por la sinergia o cinemática de mis movimientos repetitivos, produciendo una combustión casi espontánea en mis manos ocupadas, la postura que tenia en ese momento, tampoco me acompañó, y el susto aun permanece en mi recuerdo. El olor se disipó, sin duda, pero pude constatar al mismo tiempo que efectivamente, quien juega con fuego, tiene todas las papeletas para quemarse.
Con esta reflexión, llego al pensamiento de que si el río suena, agua lleva, es decir, siempre hay que tener precaución con estas contrariedades que nos rodean, pues ni todo es tan malo ni tampoco tan bueno. Mi recomendación es ojo avizor.

viernes, agosto 01, 2014

Muertos viviendo.

El día que me contó que había visto su propia esquela en el periódico del domingo, supe con certeza, que algo definitivamente, había cambiado. Me miró tranquilo y me dijo: _ya decía yo que no tenía ganas de nada, cómo iba a tener, si hasta he muerto y no me he dado cuenta, no se ni cómo ha ocurrido. ¿tu sabes algo?.

Intenté pensar con rapidez con el fin de afrontar aquello, la verdad es que no sabía muy bien qué responder, así que guiado por un instinto natural,  no se me ocurrió mejor cosa que decir: _Ah, si claro, no te preocupes, yo también lo estoy, no pasa nada. Mirá, dije cogiendo sus manos con las mias y llevándomelas a la cara. _Tócame, ¿ves?, sigo estando aquí, igual que tu, no es importante, no pasa nada.

Respiró con alivio y al poco rato me preguntó que cuando era el entierro, no tenía ropa que ponerse y eso le preocupaba, qué iban a pensar los vecinos, con lo que con mucha calma, le convencí de que ya nos enterraríamos en otro momento, además eran las segundas rebajas, tal vez mañana podíamos salir a comprar algo de ropa especial para la ocasión, le pareció bien, así que brindamos con nuestro poleo menta fresquito para celebrar nuestra gran idea.

Poco tardó en revolver en su obsesivo pensamiento nuevamente, para comunicarme que quería enterrarse en primavera, ya que estaba convencido de que él era simiente de tomatera, le gustaba tanto el tomate y había comido tantos en toda su vida, que no podía ser de otra forma. Aproveché entonces para decirle que como ya sabía, estábamos en el mes de Julio, tendríamos que esperar al año que viene si queríamos que su deseo se cumpliera.

La realidad de aquella escena, simplemente era otra, otra más, de las miles de realidades que nos rodean, ceñirse a una sola es como si cortáramos las alas a los pájaros que nacieron con ellas puestas.

Abrir las puertas y las ventanas, que pase el fresco...







lunes, julio 28, 2014

Habilidades Sociales

Tenía las pestañas mas largas que jamás había visto, con lo que un día, llevada por la curiosidad e intentando utilizar elementos facilitadores de la comunicación, le preguntó:_Dime una cosa, siempre has tenido las pestañas así de largas?, a lo que él contestó:_No, es desde que miento más que parpadeo. Claramente usó un elemento obstaculizador de la comunicación, pues ni siquiera hubo contacto visual en su respuesta. Ella se dió la vuelta y se marchó, dando por concluída la conversación. Desde aquel preciso instante no se dirigen la palabra, solo se miran sin parpadear cuando se cruzan, han llegado a acostumbrarse y hasta se entienden mucho mejor que antes, cuando él parpadeaba, pero mentía mucho más.

"No me des alas, si yo ya vuelo, pero en alfombra, que no requiere tanto esfuerzo"

sábado, junio 07, 2014

AMOR VERDADERO

Cuando era niña le preguntaba a mi madre a todas horas por todo lo que se me pasaba por la cabeza.
Un día le pregunté si yo era una hija deseada y ella me respondío que si y además añadió que todos mis hermanos también lo eran. Tu padre y yo nos amamos, me dijo, y todos vosotros habéis venido a la vida por eso, por el amor que tu padre y yo nos tenemos concluyó, mirandome muy seria y atenta.
Me sentí tan a gusto con aquella respuesta, aun no se el motivo que me llevó a preguntar por aquello, supongo que la enfermedad de mi hermano pequeño me hacia dudar de muchas cosas al ver lo duro que era criarle sin tristeza.
Hoy no puedo desprenderme de los recuerdos de mi niñez, cuando mi mundo estaba en el abrazo de mi madre, en sus manos al peinarme las trenzas, en su dedos al abotonarme el babi, en sus ojos preciosos y chispeantes que se reían cuando nos mirábamos muy juntas.
Hoy me siento orgullosa de ella, por su esencia tan pura, por su valentía, por su entereza y la pido como se pide a un santo que me ayude día a día para no verla marchar sin tristeza.
Se que la llevo dentro y eso me consuela, ella me enseñó el amor verdadero, me lo imprimió tan adentro en mi ser, que lo siento en mi presencia, me acompaña cada día iluminando mi existencia, es una luz brillante que me guía con destreza y me alienta en el camino de mi vida.
Gracias madre, por haberme dado la vida con amor, pues es mi más preciada herencia.
Te dije que no me olvidaras y se te olvidó olvidarme, nuestros corazones lo saben.





martes, mayo 06, 2014

Triste anécdota de un malvado.


¡Me cago en todo lo que se menea!, gritó mientras los retortijones hacían de él su presa y sin poderlo remediar,  un torrente marrón procedente de su interior, cubrió todo lo que a su paso encontró, envolviendo el ambiente con un desagradable aroma.
Tuvo que prender fuego a la estancia con el fin de evitar su limpieza, el seguro no se hizo cargo y así fue como perdió todas sus pertenencias.



(Homenaje a D. Francisco de Quevedo y Villegas)

jueves, marzo 20, 2014

ALMANAQUE: CUNDO

ALMANAQUE: CUNDO: A Cundo el de Anastasia lo que más le molestaba era el paso del tiempo. De niño, cuando todos sus compañeros sentían vivamente el a...

viernes, febrero 28, 2014

Carnaval te quiero.

Un rato de descanso era lo que buscaba, sentada en el sofá con su perro acurrucado en el costado izquierdo, miró el reloj, cerró los ojos recostando su dolorida cabeza hacia atrás y se puso a ello.

El viento fuera soplaba con furia, moviendo entre otras, las pesadas persianas del gran ventanal que tenía a su espalda, convirtiendo el descanso en un viaje imaginario a bordo de un viejo barco de vela. Eran tales los ruidos que emitía el fenómeno meteorológico, que incluso le pareció ver que en lo alto del palo mayor se erguía la bandera pirata más grande y más negra que jamás había visto en su vida.

Era de tal calibre el viaje en el que se vio embarcada sin haberlo elegido, que se levantó del sofá deprisa, dejando al perro sin apoyo hecho un ovillo de pelo, con el morro entre las patas; se atusó el pañuelo que llevaba en la cabeza, silbó al loro para que volara a su hombro, envainó la espada y ni corta ni perezosa se fue a trabajar otra vez al mismo sitio de siempre, pero hoy sabía que para sus compañeros sería una tarde distinta y singular.




lunes, febrero 24, 2014

Nunca es tarde

Aquel día llegó tarde a la oficina, como era habitual desde los albores de su vida laboral, al principio se pensaba que era por su juventud, una persona con ese carácter fantasioso y distraído, era casi normal que llegara tarde a todos los sitios, pero el tiempo pasó y lo de ser impuntual se incorporó a su vida como el hoyuelo que asomaba en su cara cada vez que sonreía y sus distracciones le jugaron más de una escena incómoda y tal vez algo ridícula.
La última fue aquel día, en el que llegó como siempre, tarde a la oficina. Había una reunión taciturna y todos esperaban sentados al rededor de la mesa que había en la sala de juntas. Apareció presurosa, como no, simulando haber corrido, aunque todos sabían, que vivía a tres minutos y además usaba el coche, se quitó el abrigo deprisa y la sorpresa fue descomunal, cuando todos observaron que en el hombro se había traído un paño bien sucio de cocina.
Lo cogió de una punta y lo tiró al aire en un acto prácticamente reflejo, yendo a parar al perchero ante la mirada atónita de todos sus compañeros.
Carraspeó y así, dio por concluido el evento, dando permiso a su jefe para que comenzara la reunión.

sábado, febrero 22, 2014

La puerta verde

Estuve observando desde afuera la pequeña puerta de entrada a la tienda. Era de madera, pintada de verde y lucía decapada por los años trascurridos de entradas y salidas; sin duda le vendría muy bien una o dos manos de lija y una nueva capa de pintura, del mismo color, no lo cambiaría, ese verde agua resaltaba en la fachada de ladrillo visto,  invitando a traspasarla aunque solo fuera para ver que se cocía adentro.

Después de haber llegado hasta allí y después de haber disimulado por la acera, que si simulando una llamada con el teléfono, que si miré a ver qué hora era, así a lo tonto,  para que “se creyeran” que estaba esperando a alguien, luego me toqué la oreja, cogí el lóbulo con la punta de los dedos índice y pulgar y tiré hacia abajo, sin ningún fin en concreto, pero ese gesto, no me digáis cómo,  me llevó a cruzar la calle en dirección a la puerta y empujarla para entrar, estaba entornada.

Al abrir escuché un tintineo sobre mi cabeza, procedente de un colgador,  de esos con pequeños objetos colgantes,  que emiten un agradable sonido avisador , de que alguien ha traspasado el umbral, avancé en mi curiosidad y una vez dentro, me fascinó lo que vieron mis ojos.

De las paredes, colgaba el tiempo, el tiempo en oferta. Dos horas de risa por una hora con diez de sueño, rezaba un cartel, había horas de compañía anunciadas con letras fosforescentes,  horas de la verdad pintadas en rojo,  horas de soledad y retales de tiempo perdido que se regalaban, al parecer, con cada hora de esfuerzo demostrado.

Aquella vieja bruja tenía razón cuando me dijo:  ­­_lo que allí encontrarás,  es la clave de la vida y es algo que no puede solucionar el dinero, pues sin ello no existimos. 

Este descubrimiento me dejó asombrada, nunca había reparado en la importancia del tiempo, sin el no hay nada.



sábado, febrero 15, 2014

Mejor te lo cuento

Con la inestimable ayuda de Nacho Casado en la narración, música y efectos, te cuento un cuento:

Pincha en el link y se abrirá soundcloud, pulsa play para escuchar el tenebroso
audio cuento:


miércoles, febrero 05, 2014

A falta de pan...obligado te veas.

No sabíamos a qué venía ese júbilo, ese baile de San Vito, tal vez nervios o lo más probable; que se hubiera tenido que limpiar en el retrete con un pañuelo de calidad superior, suave y resistente pero sin saber que era mentolado, hace días que se agotó el papel higiénico, y no se intuían las ganas de comprar ni un rollo. El frescor acaparó su cuerpo y aquel día de invierno respiró profundamente por todos los orificios de su cuerpo.

miércoles, enero 15, 2014

La bicha

La primera vez que la vi me llamó mucho la atención, sin saber por qué, no podía dejar de mirarla. 
Tenía las extremidades mas bien cortas acompañando a un tronco demasiado ancho y rotundo, una larga melena de color negro apenas disimulaba la extraña chepa que ostentaba en su espalda, no medía más de metro y medio. 
Los ojos de serpiente, enmarcados en unas cejas que parecían pintadas con lápiz, como en los dibujos de japonesas,  destellaban tras unas enormes gafas de pasta oscura con un cristal grueso que  hacían de su mirada una flecha aguda y escrutadora.
Las manos largas con uñas de rapaz y una tez delicada en tono violáceo sin demasiadas arrugas con unos finos labios apretados que dibujaban en su rostro una mueca contenida. 
El conjunto de su apariencia, hacía incalculable su edad, pudiendo rondar los sesenta o tal vez menos o tal vez mas.
Iba ataviada con un hábito marrón de carmelita con un cordón alrededor de su cintura dándole un aspecto de ánima del purgatorio penando por esta vida, me costaba creer que ese ser cumplía una promesa.

Caminaba cojeando por el largo pasillo de aquel hospicio, haciendo sonar involuntariamente con sus andares, el gran manojo de llaves que colgaba de su cinto, se apoyaba en un extraño bastón rematado con la talla de la cabeza de un animal, tal vez era una cabra.

Pasó de largo delante de mi, mientras yo contenía la respiración queriendo evitar que me mirara, que reparara en mi, el pánico me paralizaba, algo relataba mientas caminaba aparentemente distraída, murmuraba en otro idioma, o al menos yo no alcancé a entender lo que decía. 

De repente paró en seco, se dio la vuelta muy lentamente y clavó su mirada en mi como si supiera que la observaba de lejos, se acercó con paso decidido y cuando estaba a mi altura, me clavó los ojos,  me apuntó con uno de sus largos dedos y dijo: _ ¿no has visto una cosa igual en tu vida verdad?, pues vete haciendo a la idea, si te llegas a acostumbrar será malo para ti, yo ya estoy muerta.

(Imagen tomada prestada de www.cuatro.com niño fantasma del hospicio Virgen de los Reyes de Sevilla)http://www.cuatro.com/cuarto-milenio/misterios/nino-fantasma-hospicio_2_1678980224.html