domingo, octubre 13, 2013

AHÍ HAY UN VAMPIRO QUE DICE ¡AY!

- ¡LA ESTACA! ¡LA ESTACA, QUE NO ES FRESNO!.
- ¿no me digas?, ¡entonces apaga y vámonos!
Se miraron rápidamente con los ojos muy abiertos y dijeron al unísono, - ¡Pies pa' que te quiero!
Después del asombroso y sorprendente descubrimiento de llevar una estaca inválida, que no servía nada más que para darle de palos a alguien, la carrera interminable de dos personas saltando los cardos, zarzas  y cruces de un cementerio lúgubre, como no y solitario lógicamente,  fue todo uno.
La verdad es que tardaron en entender que tenían que matar a un muerto, pero aquella bruja se lo dejó bien clarito, es un muerto viviente y hay que rematarlo, lo que no les dijo fue el cómo.