domingo, octubre 07, 2012

HIPNOTIZADOR HIPNOTIZADO




Bueno pues eso, que nos fuimos a ver muy ilusionados, un espectáculo de hipnosis, además colectiva, el reto era totalmente prometedor, sacamos las entradas en Atrápalo y yo creo que ya estábamos hipnotizados en ese momento, sobre todo yo, para que vamos a mentir..., me hipnotizo con facilidad esta no iba a ser una excepción no?
Era en La escalera de Jacob, en el madrileño barrio de lavapiés, y juntos de la mano nos fuimos a ver el espectáculo no sin antes degustar algunos platos de la zona, devoramos unas croquetas de carabineros y no contentos con ello, pedimos después en otro meson de la zona, setas con cabrales que también devoramos con ansia viva,  regado con unas buenas y frescas cervezas.
Después de dudar de donde se encontraba la famosa sala, ver que el Melos estaba cerrado, con las ganas que yo tenía de degustar sus croquetas y zapatillas y mostrárselo a mi amor, preguntar a unos moros o indios,  no se describir ahora mismo qué es lo que eran, que donde se encontraba la calle, siendo de Madrid de toda la vida..., (pase vergüenza),  por fin dimos con el lugar, el espectáculo estaba a punto de empezar por lo que muy animados nos pedimos unas caipiriñas para esperar el comienzo del show.
Por fin comienza, nosotros calentitos, el ambiente era estupendo, la sala, no muy grande pero repleta, la música y las luces, nos dieron indicios de que efectivamente íbamos a visualizar y ser partícipes de algo sorprendente, nos lo creímos por completo,  incluso estuvimos a punto de prestarnos a ser hipnotizados, pero algo en nuestro interior , sobre todo en el mio, nos alertó, y nos dejó en el plano observador únicamente, preferimos que 10 personas del público se lanzaran en tropel a la pista para ser hipnotizados.
Todos muy orgullosos de ser parte del espectáculo se sientan algunos en las sillas dispuestas y otros permanecen de pie detrás de cada uno de los sentados, lo menos 10 ó 12 personas, de las que al final entre ojos entreabiertos, risas, ni fu ni fa a las ordenes del hipnotizador, quedan 3 personas, de las cuales una de ellas tras mucho hacerse la dormida y seguir obediente las ordenes del hipnotista, algunas veces imperativas tras entrever su sonrisa escondida, resultó ser un fraude que tampoco se lo creía, pero debía estar cansada y aprovechó todo aquello para relajarse en público y demostrar a toda consta a sus acompañantes que era cierto, y que a ella la hacía efecto la hipnosis, tubo que tragarse toda su representación casi al final de los finales, pues fue dejada por imposible. Los dos que quedaron dieron un espectáculo formidable, a mi me tenían que dar codazos para que dejara de reírme a carcajadas, es increíble lo que la gente es capaz de hacer, una por ser actriz, que lo confesó al final del espectáculo aunque dejo claro que no estaba contratada por el hipnotizador y el otro por ser tímido, introvertido y tener un gran sentido de la responsabilidad y el ridículo.
Vamos que no me creí nada de nada, que nuestra ilusión se desmoronó totalmente y nos pareció una tomadura de pelo importante, aunque no dejamos de admirar la valentía del hipnotizador que hace el mismo numerito día tras día sin despeinarse y sin saber qué tropa le va a tocar, si le van a seguir el rollo o no, este no fue su mejor día de eso doy fe.
Hay quien se ha tomado en serio reinventarse y para muestra un botón.